miércoles, 27 de julio de 2011

Polvos Del Tiempo

Aprendí este ultimo año que nadie te puede quitar lo que te pertenece, porque eso que creíste perder tampoco sabia estar sin ti.
Hablando Sola.




A ti. Que siempre estuviste ahí, sin soltarme la mano, pidiendo sin exigir, cumpliendo a medida que yo lo hacia, apoyando sobre todo y todos, creyendo en mi; sobre todo eso, siendo la única persona en esta tierra que cree que puedo. A ti, este reconocimiento es tuyo, no mio, completa y absolutamente tuyo, gracias, por todo, gracias por ser y por estar, y por creer en mi; incluso las veces que yo no lo hacia.                                Por ti y para ti, 
eterna e incondicionalmente. Te amo mama =)








Y a ti, que ya no estas presente, a ti porque sin embargo siempre estas aquí, por todos los momentos que no tuve oportunidad de agradecerte mientras vivías, por todas aquellas veces que tu luz toco mi vida, a ti por cada abrazo, cada beso, cada gesto, cada sonrisa. A ti, donde sea que te encuentres, para probarme que no te defraude, si me ves, allá donde tu estés, quiero que sepas que te quiero. A ti por ser mi padre en tantos sentidos, a ti y para ti. Gracias por 

ayudarme a conseguir algo bueno de todo esto, a ti por enseñarme, que las cosas pasan, que el tiempo cura. Amor y agradecimiento eterno.

lunes, 18 de julio de 2011

Autopsia a un copo de nieve


Lo siento. He sido Idiota.
Tanto tiempo culpándote por todo, todo el tiempo maldiciendo por las cosas que tu no haces, cada dia preguntándome porque diablos no intentas recuperarme, tenerme tan enteramente que nada mas tenga lugar en mi mente, cada momento anhelando un cambio. Siempre culpándote a ti, cuando la culpa es de dos.
Yo no he intentado recuperarte, creo. Yo no me he permitido volver a amarte de la misma manera enfermiza y rabiosa del principio. Yo no he intentado que me ames como en ese entonces. No lo intento.
Y si quiero.
Aunque no tengo idea de como se hace una buena "novia" o "prometida" o "pareja" o lo que sea que defina lo que tu y yo tenemos.  Pues no, no se como. Soy afable y cariñosa, y tengo paciencia con tu carácter, que parece ser un copo de nieve, me llevo bien con tu familia, incluso mejor que tu mismo, hago las cosas con esmero y perseverancia, pero parece que eso no es suficiente.
Para recuperarte tengo que ser la chica que fui, esa arrogante y malcriada criatura, siempre al borde de la navaja, siempre al filo del precipicio, esa criatura que con un encogimiento de hombros perdía todo el miedo, y también la conciencia. Para recuperarte tendría que retroceder años de lucha, de dignidad, de tiempo. Tendría que convertirme de nuevo en ella; pasar cada día con apenas la conciencia necesaria, ser capaz de vaciar una lata de cerveza en menos de un minuto, de llevar una vida desordenada y ruidosa, de perderme en la deliciosa niebla de ese polvo blanco que me hacia tan divertida.
Vamos; ser un copo de nieve para otro copo de nieve.
¿Crees que vale la pena? Yo no lo se. Diría que si, que tal vez. que no lo se.
Y después de todo esto, vuelvo a pensar en cada vez que no tomo una gota de alcohol en los eventos, que no consumo ninguna droga, que cuido de tus borrachos amigos, que te ayudo, que te protejo. Y después de todo esto, pienso como te molesta todos estos aspectos de mi.,



¿Acaso no entiendes  
que yo deseo
 que me ames por eso, 
y no a pesar de eso ?

lunes, 11 de julio de 2011

De recuerdos y libelulas


Ya no se sirve un gran desayuno con la enorme mesa puesta con la elegancia de antaño. 
El jardín ya no se riega todos los días, la leña ya no chisporrotea en la chimenea dando un calor amable a la cocina.Los botones no están ya en las cajas de latón ni los vasos de cristal en sus anaqueles.  
Los muebles cambiaron su eterno lugar, las paredes tienen hoy un aspecto distinto, sin su débil color pastel, cada pasto, cada flor, cada árbol a sido cambiado de lugar para crear una jardinera magnifica si; pero sumamente distinta. 
Ya no hay esa sensación de seguridad flotando en el ambiente, pues las cosas que constituyen mis recuerdos de la infancia se han esfumado para no volver. 
Las personas, las mariposas, los sabores y olores. 
Sigue siendo siempre mi casa, levantándose imponente en lo alto del camino, la gran hacienda donde el tiempo parece no pasar nunca. 
Es siempre mi casa, de la que amo cada piedra y cada rosal, es siempre parte de mi vida, pero por alguna razón, me siento como una extraña en ella. Como alguien que ha llegado a invadir un espacio que ya no le pertenece, como yo veía con desdén  a todos esos visitantes que aparecían con la añoranza a cuestas, y una vida a varios kilómetros del lugar. Hoy soy uno de ellos. Vuelvo a casa, sin saber donde esta mi hogar.
Es siempre mi casa, tan mía como mi alma y mi respiración, es siempre parte de mi, pero me siento como una extraña en ella.