sábado, 17 de septiembre de 2011

¿Como es?


Con todo y celos dime:


¿Como es?
¿Se parece ella más a tu deseo?
¿Que hace para darte su ternura?
¿Como besan sus sueños a tus ojos?
¿Asemejan sus ansias al manantial buscado en tus mañanas?
Se distinguen sus días de mis noches
-lo se-


Ella nunca visita
Con abismales fuegos
Tanto infierno

Ella no se tropieza con muebles empolvados
Ni enloquece de vértigo inconsciente cuando tu quieres irte
-Lo se-


Dime ¿como es?
¿Porque se fue quedando en tu misterio?
¿Te es mas grata la paz de su vacio?
¿Es ella el desenlace que inventaste
en brutales insomnios a mi lado?



Yo me pregunto
¿Porque dos que se amaron,
Nunca sirvieron para darlo todo?...

Maria fernanda allende.



miércoles, 14 de septiembre de 2011

Las letras muertas


Compre un látigo para intentar domar al incesante monstruo de la desesperación, un candado para mis emociones y una jeringa para el dolor. 
Cerré los ojos y soñé que estabas, desperté gritando por tu ayuda; y no escuchaste, era un misterio a donde había ido a parar todo lo que hicieron los restos de mi inocencia por ayudar a tu infinita necesidad. 
Respondí sorprendida ¡oh no, tu no me harías eso!

 Porque tu me amas ¿porque si me amabas, no?
¡A, claro! me dije, ¡Tu me amas! ¡Tu me amas como la primavera al roció! ¡Como la...como la...humo... no lo se, como todo eso que los poetas dicen que debe amarse!
¡Como no vas a amarme! ¡Si tú una vez me compraste un chocolate!
¿Que tengo que hacer yo (además de morir como una personalidad propia, claro) para que tu me ames mas?
Pues bueno, tú dilo. Lo hago y punto.
Para ser mejor para ti, para ser eso que tu idealizaste en las noches en vela que pasaste a mi lado, en los silencios prolongados, en los besos distantes. 
¡Lo hago para ser ella!

¡Oh pero no puede ser! ¿Ella ya existe? 
A valla, bueno...eso cambia las cosas.
Si ella ya existe, y es otra (esperando que no sea otro, que no mas eso nos falta) entonces 
¿que hago yo?
¡no me dejes, por dios! 
Lo único que podría ser yo sin ti seria.... pues... ¡Ser yo! 
Espera, sin ti yo podría ser YO.
Ser como soy y no el juguete desmaneado que se tuerce entre tus dedos llenos de caramelo viscoso.
Ser como yo y no como tu deseas que yo sea.
Ya me enrede.

Pero ¿Que haría yo sin ti? ¡No por dios! Que si me dejas ¡me mato!
¡Si, como lo oyes, me mato, ya te he dicho!
Me cortare las venas, ¡No! Mejor aun, saltare de un séptimo piso ¿O seria mas romántico lo de las venas? 
¡Bah! a quien le interesa, tu tendrás que limpiar el tiradero que deje mi muerte.

¡Que quede en claro que lo hago por ti! Porque, si lo hago por ti ¿que no? Bueno, detalles, carajo. Insignificancias, si lo hago por ti, por el hijo del vecino, por la monja que me trato mal en primaria.
¡Pero estas advertido!
¡Me dejas y me mato! 
Aunque quizá no me mate del todo, quizá solo entierre tu recuerdo en algún lado, quizá; en un futuro lejano hasta te escupo a la cara. 

¡No! 
Eso no existe en los libros de poesía, esas son líneas muertas, líneas inconcebibles, yo como buena mujer que soy (¡y mira que si estoy bien buena! ¿No me crees? ¡¡Pregúntale a tus pinches amigos, mi amor!!) Debo torturarme por tu amor hasta mi última gota de sangre, lo mismo que tu me diste hasta tu ultima gota de semen. 
Esa noche, bueeeeno, esos minutos, para que nos hacemos ¿verdad?

Entonces yo me mato por ti... ¿y luego que? 
Yo sufro por tu amor, y tu bien gracias ¡a claro! 
Porque si ambos sufriéramos, entonces, no estaríamos separados.
Pero en fin, creo que ya no quiero matarme, creo que mas bien quiero matarte a ti, porque es mas ¿pa´que me mato, si de todas maneras me vas a dejar? 
Yo prefiero ser viuda que dejada, de todas maneras.
¡Ámame con tal intensidad que mueras por ello! 
O no me ames, y te matare por ello.
















Bueno, lo he terminado y releyendo me parece que suena un poco psicópata jaja, pero no, este no es para nadie, ni para mi novio, ni para ningún ex, no; este es para mi, para recordarme que después de cada relación hay un algo, y para recordarselo de paso a todos ;) Las letras muertas de los libros de poesía son aquellas que el autor no escribió, aquellas donde la mujer sobrevivía, lo sobrevivía a EL.
Un beso.


Toxica
Posdata: Si, pero nunca mataría a nadie, de cualquier manera

viernes, 9 de septiembre de 2011

death's mistress

Lo supe desde la primera vez que te vi, caminando en esa calle sucia de la séptima, con ese vestido holgado, tu cabello rojo enmarcando tu rostro de corazón. Pensé aproximarme y preguntarte la hora, dude  si dejarte ir. Pero decidí dejárselo al destino y solo me perdí en el vaivén de tu canasta de mandado.


Para el siguiente sábado espere casi dos horas en la banca descolorida afuera del supermarket, pero no te vi a ti ni a tu vestido azul salir. La decepción se mezclo con el enojo cuando supe que fallaste a nuestra atracción unidireccional, por lo que decidí investigar donde vivías. 
La regordeta esposa de mi casero me lo dijo sin saberlo, cuando platicaba de ti con la vecina, cuchicheando cosas en la entrada del edificio. Sentí una enorme desesperación por ir corriendo a buscarte, pero también me entere que eras hija del malhumorado carnicero que salpicaba al hablar mientras mascaba tabaco en su grasiento negocio, enfrente del parque. Decidí ser cauto, aun cuando todo mi ser se revolvía ante la necesidad de ti.
Supe que me amabas ese martes que tu mirada se cruzo con la mía un instante y volteaste hacia otro lado cohibida, siempre tan inexplicablemente tímida, sonreí; pero entraste en la carnicería rápidamente.

Después de eso nadie ni nada hubiese podido apartarme de ti, no existía ya nada mas importante para mi que  esconderme entre los arbustos a esperar que salieras de esa mugrienta carnicería para poder vernos, siempre fuiste tan disimulada, nos veíamos sin hablar, de ves en cuando agachabas la cabeza cuando pasabas a mi lado, tu actuación de indiferencia era realmente buena, pero que mas daba; yo sabia que me amabas.

Por eso hace dos noches por fin decidí que era el momento de tomarte, era el momento de demostrarte cuanto te amaba.
Pero algo fallo, trataste de resistirte cuando jale de tu brazo en la oscuridad, ibas a gritar, lo que me obligo a taparte la boca con fuerza, yo no quería hacerte daño, salí a la luz de la farola para que pudieras reconocerme, un poco confundido, pero tratando de entenderlo, pues naturalmente solo había sido la sorpresa. Tus ojos se agrandaron por la alegría, tu garganta vibro mas y mas, aunque tus gritos de jubilo no podía oírlos, pues mi mano no había aflojado la presión sobre tus labios, te removiste inquieta en mis brazos, así que te abrase, y cuando iba a besarte, me escupiste. Herido, atónito, te mire, ¡nuestro amor era lo mas importante en mi vida! y tu habías cometido el mismo error que las demás, lo habías arruinado todo.
Entonces recordé a todas las anteriores, a la chica de central park, a la rubia a las afueras de la cuidad, mi maestra de la preparatoria, todas eran unas malditas perras baratas. ¿Como habías podido tu, mi nuevo único amor, lastimarme de esa manera? La furia me cubrió como un fuego negro.

Esta mañana he despertado tarde, cansado; agobiado, tome un whisky para olvidarte, pero al levantar el periódico de mi puerta, lo primero que me encuentro es tu foto,  ahí siguen tus perfectas piernas, tus caderas, tus delgados brazos, solo que ya no están unidos a tu cuerpo. Ahí esta tu cabello rojo, sucio y enmarañado, y tu vestido azul, tal como el primer día que te vi. La crónica habla de como fuiste brutalmente asesinada, descuartizada y violada, pero, al final de cuentas, eras una perra que no valía mas que las demás.