miércoles, 14 de septiembre de 2011

Las letras muertas


Compre un látigo para intentar domar al incesante monstruo de la desesperación, un candado para mis emociones y una jeringa para el dolor. 
Cerré los ojos y soñé que estabas, desperté gritando por tu ayuda; y no escuchaste, era un misterio a donde había ido a parar todo lo que hicieron los restos de mi inocencia por ayudar a tu infinita necesidad. 
Respondí sorprendida ¡oh no, tu no me harías eso!

 Porque tu me amas ¿porque si me amabas, no?
¡A, claro! me dije, ¡Tu me amas! ¡Tu me amas como la primavera al roció! ¡Como la...como la...humo... no lo se, como todo eso que los poetas dicen que debe amarse!
¡Como no vas a amarme! ¡Si tú una vez me compraste un chocolate!
¿Que tengo que hacer yo (además de morir como una personalidad propia, claro) para que tu me ames mas?
Pues bueno, tú dilo. Lo hago y punto.
Para ser mejor para ti, para ser eso que tu idealizaste en las noches en vela que pasaste a mi lado, en los silencios prolongados, en los besos distantes. 
¡Lo hago para ser ella!

¡Oh pero no puede ser! ¿Ella ya existe? 
A valla, bueno...eso cambia las cosas.
Si ella ya existe, y es otra (esperando que no sea otro, que no mas eso nos falta) entonces 
¿que hago yo?
¡no me dejes, por dios! 
Lo único que podría ser yo sin ti seria.... pues... ¡Ser yo! 
Espera, sin ti yo podría ser YO.
Ser como soy y no el juguete desmaneado que se tuerce entre tus dedos llenos de caramelo viscoso.
Ser como yo y no como tu deseas que yo sea.
Ya me enrede.

Pero ¿Que haría yo sin ti? ¡No por dios! Que si me dejas ¡me mato!
¡Si, como lo oyes, me mato, ya te he dicho!
Me cortare las venas, ¡No! Mejor aun, saltare de un séptimo piso ¿O seria mas romántico lo de las venas? 
¡Bah! a quien le interesa, tu tendrás que limpiar el tiradero que deje mi muerte.

¡Que quede en claro que lo hago por ti! Porque, si lo hago por ti ¿que no? Bueno, detalles, carajo. Insignificancias, si lo hago por ti, por el hijo del vecino, por la monja que me trato mal en primaria.
¡Pero estas advertido!
¡Me dejas y me mato! 
Aunque quizá no me mate del todo, quizá solo entierre tu recuerdo en algún lado, quizá; en un futuro lejano hasta te escupo a la cara. 

¡No! 
Eso no existe en los libros de poesía, esas son líneas muertas, líneas inconcebibles, yo como buena mujer que soy (¡y mira que si estoy bien buena! ¿No me crees? ¡¡Pregúntale a tus pinches amigos, mi amor!!) Debo torturarme por tu amor hasta mi última gota de sangre, lo mismo que tu me diste hasta tu ultima gota de semen. 
Esa noche, bueeeeno, esos minutos, para que nos hacemos ¿verdad?

Entonces yo me mato por ti... ¿y luego que? 
Yo sufro por tu amor, y tu bien gracias ¡a claro! 
Porque si ambos sufriéramos, entonces, no estaríamos separados.
Pero en fin, creo que ya no quiero matarme, creo que mas bien quiero matarte a ti, porque es mas ¿pa´que me mato, si de todas maneras me vas a dejar? 
Yo prefiero ser viuda que dejada, de todas maneras.
¡Ámame con tal intensidad que mueras por ello! 
O no me ames, y te matare por ello.
















Bueno, lo he terminado y releyendo me parece que suena un poco psicópata jaja, pero no, este no es para nadie, ni para mi novio, ni para ningún ex, no; este es para mi, para recordarme que después de cada relación hay un algo, y para recordarselo de paso a todos ;) Las letras muertas de los libros de poesía son aquellas que el autor no escribió, aquellas donde la mujer sobrevivía, lo sobrevivía a EL.
Un beso.


Toxica
Posdata: Si, pero nunca mataría a nadie, de cualquier manera

1 comentario:

  1. Muy buena antrada :) ojala puedas pasarte y dar una leída a las mías , <3

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