martes, 7 de febrero de 2012

El deceso de los lirios



Niña sabes ocultar mal tus deseos,
 cuídate de las vaguedades del misterio.
Las sirenas parecen dormir
Los lirios se balancean sobre el abismo....








Como hoy no hay dos.
Como esa nube silenciosa y amenazante siempre nueva y siempre digna, Cual señora encopetada saliendo de la iglesia. Con sus cabellos al cielo y las garras dentro de los bolsillos.
Como ahora no habrá un nunca otro de ellos. 
Por eso déjate llevar. Así, como la marea
Con cada escalofrió, como cada poro de la piel de gallina, como cada tecleo.
Déjate llevar, y no vuelvas.
Que la niebla venga, que como ella no hay dos, ni habrá, pero si hubo. Siempre estuvo, quien lo duda.
Y ademas de ello el goteo tibio, el roce cálido, el recuerdo ardiente.
Semejante a la envoltura de un dulce, yo siempre desgarre las envolturas de dulce.
¿Por qué no ahora, por qué no aquello, por que no, esto? Para sentir la calidez del instante, la mitad de las ganas y lo que sobre de mi.
¿Por qué no ahora, si el tiempo solo lo acerca? Para quitar el frió de las manos, y del corazón.
Deja de prolongarlo, que nunca como ahora. Como hoy no hay dos.
Caer y aterrizar siempre fueron semejantes. Yo odiaba caerme, nunca quise aterrizar. Ahora amo los tropiezos, aun sigo sin aterrizar. Puro aterrizaje forzoso, nada que valga la pena relatar.
No hay nada que sustituya las ganas, nada que cambie el porvenir.
Y cada susurro se acalla mas y mas... y cada cosa pasa mas lento.
Y entonces, cuando la niebla bajo, y saco las garras del bolsillo, entonces y solo entonces, nada sera como hoy.

2 comentarios:

  1. No importa como hoy NUNCA habrá dos. sí te creo.
    Besos

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  2. Un bonito blog*.* Expresividad, gran expresividad con las
    palabras!
    mil sonrisitas para ti <3

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Suspiros