sábado, 1 de junio de 2013

Sendas


Caminamos, al final; caminos distintos
Caminos por días, por meses; por años.
Dejamos atrás cada recuerdo y cada cosa palpable, conocida
Caminamos para encontrar algo; que solo después de caminar por años nos damos cuenta que ya teníamos.

Buscamos sensaciones desconocidas, parajes nuevos, brazos distintos.
Otros labios, otros rostros, otra vida.

Susurramos plegarias, derramamos lagrimas, comemos y bebemos como otros.
Nos olvidamos de lo que fuimos, disfrazándonos de novedades.
Soñamos,creemos ; crecemos

Reímos a través de bocas nuevas, miramos por ojos distintos, pensamos con cerebros ajenos.
Gritamos hasta que descubrimos que callar es mejor.

Caminamos; para dejarnos a nosotros mismos.
Sin saber; acaso, que somos lo único que tenemos.

Y entonces, cuando llegamos a ese ningún lado a donde nos dirigíamos, entonces y sólo entonces queremos volver.
Después de caminar, besar, pensar, soñar, respirar y reír como extraños.

Y si volvemos, encontramos  el mundo que conocíamos como un vago y lejano recuerdo.
Y buscamos entonces los latidos y susurros de antaño. Las esencias, los olores, colores y texturas.
Escudriñamos en la espesura por sí algún objeto puede traer el pasado de vuelta.
La luminiscencia del ayer, el resplandor de lo que fue.

Nos fiamos a postores equivocados, nos caímos suficiente para aprender cómo caer.
Ahora cazamos cualquier aspiración de nosotros. Ya no de otros.
Y un día; cuando nos damos cuenta, somos fantasmas.
Y aún cuando intentamos llevar cadenas por un tiempo, son demasiado pesadas
Con el tiempo olvidamos por que las teníamos
Y entonces; morimos.