martes, 16 de septiembre de 2014

Todo eso que no dijimos



No lo entenderías.
No entenderías cómo es sentirte sola, cansada,  ajena al mundo que te rodea.
No entenderías cómo es sentirte extraña en tu propia piel y no tener escapatoria.
Jamás llegarás a entender cómo son esos largos procesos de sanación, la mezcla de sentimientos, las recaídas, los remordimientos, la incesante necesidad de crear un exterior bello para esconder las ruinas internas.
Tampoco entenderías el alivio de las letras. El alivio de poder decir todo aquello que nunca dices en unos párrafos.
Soltarte, desahogarte y gritar todo ese silencio que te mata.
Y aún si algún día lo entendieras, jamás comprenderías lo que es sentirte identificado a miles y miles de kilómetros. No podrías alcanzar a vislumbrar el alivio que te inunda cuando descubres, que después de todo, no estás sola. Que allá afuera, en algún lugar hay alguien que entiende. Alguien a quién le importa.
Alguien a quién tú le importas.
Que se toma el tiempo para leerte, para comprenderte, para darte ánimos.
Esa clase de conexión no la compras y nunca, pero nunca la olvidas.
Eso es lo que tú nunca entenderías.


En la entrada anterior (la cual tiene un montón de tiempo) no pude evitar recordar todos esos momentos dónde parecía que no podría continuar y abría blog y comencé a conocer a todas estas personas que realmente entendían. Eso, en mi vida, fue una tabla de salvación del tamaño del Titanic. Saber que en algún sitio, por muy lejos que fuera, estaban estás maravillosas chicas (Nata, Alice, Lotus, Elena, Orne etc) que sentían lo mismo que yo, eso es invaluable.
Así que, si no lo dije, si me faltó agradecerles de corazón por todos esos comentarios salvavidas, lo hago ahora. Son las mejores personas que he tenido el gusto de leer.
Un gran beso (con el corazón en la mano)
Toxica

5 comentarios:

  1. Wow... a veces pienso mucho en esa conexión de la que hablas, que no se si provenga de algo divino, o no. Pero sabes que aunque pasa el tiempo, la esencia persiste o resiste... Yo muchas ocasiones te dije que me encantaba lo que escribías porque plasmas en tus textos lo que yo no puedo y que sin embargo vivo también, tú eres esa personita que escribe las letras y frases exactas que describen lo que siento, yo a veces me reprimo un poco pero al leerte es como si leyera lo que mi inconciencia sucede.
    Por mi parte si extraño leerte, yo tampoco estoy por aqui tanto como antes, pero cuando abro mi blog, busco alguna novedad tuya... porque si lo recuerdas (o quizá no) te dije que escribía un libro, y que crees, lo he terminado, si, ni yo misma lo creo, son cerca de 280 páginas... y en ellas con tu permiso (en ese entonces) agregué algunos textos tuyos... y espero aún pueda hacerlo y no hayas cambiado de opinión, en fin, no lo hice para publicarlo o algo así, sino por mera necesidad personal, y sigo en proceso de edición, pues lo comencé con pensamiento de niña y ahora soy madre... evidentemente las cosas cambian con el tiempo.

    Me da gusto saberte Mel, y que pese a todo sigues en este mundo gastado, y espero seguir en contacto contigo, y leerte bien.

    Besos y Abrazos!

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    1. Hola preciosa!!!
      Me da muchísimo gusto que hayas terminado tu libro! Claro que me encantaría aparecer en el y sería maravilloso que pudieras mandármelo para poder leerlo!
      Me he dado cuenta de que no tengo una página a la cuál escribirte, así que si me dieras un contacto sería genial
      :D muchos besos, pequeña
      Posdata: ¡No olvides mandarme el libro!

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  2. Linda es cierto a veces este mundo es nuestra salvacion. una pregunta, tu usuario antes era muñequita caprichosa? o me estoy equivocando?
    Siempre estar cerca de la gente que te entiende aunque estemos en una punta muy distinta de la otra, es muy bueno
    besos

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    1. ¡Hola! No, mi usuario ha sido siempre Señorita Toxica, sin embargo sí existía un Blog llamado Muñequita Caprichosa, que si no me equivoco ha cambiado por uno nuevo
      Besos!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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